Lo que más odio porque me entristece muchísimo es recordar los apodos cariñosos que te decían tus ex parejas. Cuando de repente te viene esa palabra a la cabeza, vuelves a recordar todo el cariño que te tenía esa persona y lo a gusto que te sentías. Vuelves a echar de menos con tanta fuerza a la persona que inevitablemente te saltan algunas lágrimas.
Lo malo que cuando termina una relación para olvidarla, simplemente quitas cosas de la habitación, de bolsillos, de ordenador que de alguna manera te harían recordar. ¿Pero cómo se quitan de la cabeza?

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